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Introducción

El trastorno de adaptación es una afección de salud mental relacionada con el estrés en la que una persona experimenta síntomas emocionales o conductuales que son desproporcionados con respecto a un factor estresante específico de la vida, como la pérdida de un empleo, un divorcio, una enfermedad grave o un cambio importante en la vida. A diferencia de otros trastornos del estado de ánimo o de ansiedad, el trastorno de adaptación está directamente vinculado a un factor estresante identificable y, por lo general, se resuelve a medida que la persona se adapta a la nueva situación o el factor estresante desaparece.

Causas

El trastorno de adaptación es causado por la incapacidad de afrontar eficazmente un factor estresante significativo de la vida. Los desencadenantes comunes incluyen dificultades en las relaciones, problemas financieros, estrés relacionado con el trabajo, duelo, jubilación, mudanzas o el diagnóstico de una enfermedad grave. Los factores individuales, como las habilidades de afrontamiento, el apoyo disponible, los antecedentes de salud mental previos y la personalidad, influyen en la susceptibilidad a desarrollar la afección.

Síntomas

Los síntomas pueden incluir tristeza persistente, llanto, desesperanza, ansiedad, preocupación, dificultad para dormir, dificultad para concentrarse y cambios en el comportamiento, como retirarse de las actividades sociales, descuidar las responsabilidades o actuar de manera impulsiva. Los síntomas son más intensos o prolongados de lo que normalmente se esperaría dado el factor estresante y causan un deterioro significativo en el funcionamiento social, laboral o escolar.

Diagnóstico

El diagnóstico lo realiza un clínico que revisa los antecedentes del paciente, los síntomas y la relación con un factor estresante específico. Los criterios del DSM-5 requieren que los síntomas comiencen dentro de los tres meses posteriores al factor estresante, sean desproporcionados con respecto a su gravedad y no cumplan con los criterios de otro trastorno mental. La afección puede especificarse como con estado de ánimo depresivo, con ansiedad, con ansiedad mixta y estado de ánimo depresivo, con alteración de la conducta o como no especificado.

Tratamiento

La psicoterapia es el tratamiento principal para el trastorno de adaptación, y los enfoques a corto plazo, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), la consejería de apoyo y la terapia de resolución de problemas, son particularmente eficaces. El tratamiento se centra en desarrollar habilidades de afrontamiento, procesar el factor estresante y restaurar el funcionamiento. Los medicamentos, como los antidepresivos o los ansiolíticos, pueden usarse a corto plazo para manejar síntomas específicos como la ansiedad persistente o el insomnio.

Esta información tiene fines únicamente educativos e informativos. No debe usarse en lugar de una consulta o examen individual ni reemplazar el consejo de su profesional de la salud, y no debe utilizarse para determinar un diagnóstico o un curso de tratamiento.