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Introducción
El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es una afección de ansiedad crónica caracterizada por preocupación persistente, excesiva y difícil de controlar sobre una amplia gama de asuntos cotidianos — como la salud, las finanzas, el trabajo, la familia y eventos futuros — que es desproporcionada con respecto a la probabilidad o el impacto real del problema anticipado. El TAG es uno de los trastornos de ansiedad más comunes y afecta significativamente la calidad de vida cuando no se trata.
Causas
El TAG se desarrolla a partir de una combinación de factores genéticos, neurobiológicos y ambientales. Los antecedentes familiares de trastornos de ansiedad aumentan el riesgo, al igual que los antecedentes de trauma, estrés crónico o adversidad significativa en la vida. La investigación neurobiológica señala una desregulación en las áreas del cerebro que gobiernan las respuestas al miedo y al estrés, incluida la amígdala y la corteza prefrontal, y desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina, el GABA y la norepinefrina.
Síntomas
Los síntomas principales incluyen preocupación excesiva que ocurre más días de los que no ocurre durante al menos seis meses, dificultad para controlar la preocupación y al menos tres síntomas físicos o psicológicos como inquietud, fatiga, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y alteraciones del sueño. La preocupación y sus síntomas asociados causan malestar significativo o deterioro en las áreas social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
Diagnóstico
Un clínico diagnostica el TAG mediante una entrevista clínica y la revisión de la duración, la gravedad y el impacto de los síntomas en el funcionamiento. Los criterios del DSM-5 requieren ansiedad y preocupación excesivas sobre múltiples temas durante al menos seis meses con síntomas asociados que no se atribuyan a sustancias ni a otra afección médica. Con frecuencia se utilizan herramientas estandarizadas como el cuestionario GAD-7 para evaluar la gravedad de los síntomas y hacer seguimiento de la respuesta al tratamiento.
Tratamiento
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es la psicoterapia con mayor respaldo científico para el TAG, y ayuda a los pacientes a cuestionar los patrones de pensamiento que generan preocupación y a desarrollar estrategias prácticas de afrontamiento. Las técnicas de relajación, la atención plena y los enfoques basados en la aceptación también son eficaces. Los medicamentos de primera línea incluyen los ISRS y los IRSN, con la buspirona como alternativa. Las benzodiazepinas pueden usarse a corto plazo con precaución debido al riesgo de dependencia.
Esta información tiene fines únicamente educativos e informativos. No debe usarse en lugar de una consulta o examen individual ni reemplazar el consejo de su profesional de la salud, y no debe utilizarse para determinar un diagnóstico o un curso de tratamiento.