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Introducción

La menopausia es una transición biológica natural que marca el fin permanente de los ciclos menstruales, definida como la ausencia de menstruación durante 12 meses consecutivos después del último período de una mujer. Si bien la menopausia en sí no es una afección de salud mental, los cambios hormonales asociados con la transición menopáusica (perimenopausia) pueden afectar significativamente el estado de ánimo, el sueño, la cognición y el bienestar psicológico general, lo que la convierte en un tema relevante en la atención psiquiátrica.

Causas

La menopausia es causada por la disminución natural de la función ovárica y la disminución asociada en la producción de estrógeno y progesterona que ocurre cuando las mujeres se acercan a los 40 años tardíos o 50 años tempranos. La extirpación quirúrgica de los ovarios (menopausia quirúrgica) o ciertos tratamientos médicos como la quimioterapia o la radioterapia también pueden desencadenar una menopausia temprana. Estos cambios hormonales tienen efectos generalizados en el cerebro y el cuerpo.

Síntomas

Los síntomas físicos incluyen sofocos, sudores nocturnos, sequedad vaginal, períodos irregulares y trastornos del sueño. Los síntomas psicológicos y cognitivos incluyen cambios de humor, irritabilidad, ansiedad, depresión, dificultad para concentrarse y lapsos de memoria. Estos síntomas varían ampliamente en gravedad y duración, y las mujeres con antecedentes de depresión o sensibilidad premenstrual del estado de ánimo pueden tener un mayor riesgo de cambios significativos en la salud mental durante esta transición.

Diagnóstico

La menopausia se diagnostica según la edad, el historial de síntomas y el cese de los períodos menstruales durante 12 meses en ausencia de otras causas médicas. Se pueden medir los niveles hormonales (particularmente FSH y estradiol), aunque las pruebas no siempre son necesarias. Una evaluación psiquiátrica es importante cuando los síntomas del estado de ánimo, la ansiedad o los síntomas cognitivos son prominentes para distinguir los cambios relacionados con la menopausia de las afecciones de salud mental primarias que requieren tratamiento por separado.

Tratamiento

El tratamiento para los síntomas de la menopausia puede incluir terapia hormonal (TH) para abordar tanto los síntomas físicos como algunos psicológicos, particularmente en mujeres con sofocos significativos o inestabilidad del estado de ánimo. Para las mujeres que no pueden o prefieren no usar hormonas, los antidepresivos (ISRS/IRSN) pueden abordar eficazmente el estado de ánimo y algunos síntomas vasomotores. La psicoterapia, los cambios en el estilo de vida (ejercicio, higiene del sueño, manejo del estrés) y el apoyo de un proveedor capacitado son componentes valiosos de la atención.

Esta información tiene fines únicamente educativos e informativos. No debe usarse en lugar de una consulta o examen individual ni reemplazar el consejo de su profesional de la salud, y no debe utilizarse para determinar un diagnóstico o un curso de tratamiento.