Saltar al contenido principal Saltar al pie de página

← Volver a Educación para pacientes

Introducción

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es una afección crónica de salud mental caracterizada por pensamientos recurrentes e indeseados u obsesiones y comportamientos repetitivos o compulsiones realizados para reducir la ansiedad causada por esas obsesiones. El TOC puede ser incapacitante cuando es grave, consumiendo horas del día de una persona e interfiriendo significativamente con el trabajo, las relaciones y el funcionamiento cotidiano. Es más complejo de lo que el uso casual del término "TOC" suele sugerir.

Causas

Se cree que el TOC resulta de una combinación de factores genéticos, neurobiológicos y ambientales. Las anomalías en la regulación de la serotonina y en los circuitos que involucran la corteza orbitofrontal, el tálamo y los ganglios basales están implicadas en el trastorno. Los antecedentes familiares de TOC aumentan el riesgo, y el inicio suele asociarse con factores estresantes de la vida, trauma o transiciones significativas. En algunos niños, los síntomas similares al TOC pueden ser desencadenados por infecciones estreptocócicas (PANDAS).

Síntomas

Las obsesiones son pensamientos, imágenes o impulsos intrusivos y repetitivos (como el miedo a la contaminación, el daño, las preocupaciones religiosas/morales o la simetría) que causan ansiedad significativa. Las compulsiones son comportamientos repetitivos o actos mentales (como lavarse, verificar, contar o buscar tranquilidad) realizados para neutralizar el malestar causado por las obsesiones. Por lo general, la persona reconoce estos pensamientos y comportamientos como excesivos, pero siente que no puede detenerlos.

Diagnóstico

Un clínico diagnostica el TOC utilizando los criterios del DSM-5, que requieren la presencia de obsesiones, compulsiones o ambas que consumen tiempo (al menos una hora por día) o causan malestar o deterioro significativos. El clínico distinguirá el TOC de otras afecciones con características similares, como la ansiedad generalizada, el trastorno dismórfico corporal o los trastornos alimentarios, y evaluará afecciones concurrentes comunes como la depresión y los trastornos de tics.

Tratamiento

La prevención de exposición y respuesta (ERP, por sus siglas en inglés), una forma especializada de terapia cognitivo-conductual, es la psicoterapia de referencia para el TOC, ya que ayuda a los pacientes a enfrentar gradualmente situaciones temidas sin realizar compulsiones. Los ISRS son los medicamentos de primera línea y son eficaces en dosis más altas que las utilizadas para la depresión. Para el TOC resistente al tratamiento, se pueden recomendar estrategias de potenciación, terapia intensiva ambulatoria o programas especializados. El tratamiento temprano conduce a mejores resultados a largo plazo.

Esta información tiene fines únicamente educativos e informativos. No debe usarse en lugar de una consulta o examen individual ni reemplazar el consejo de su profesional de la salud, y no debe utilizarse para determinar un diagnóstico o un curso de tratamiento.