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Introducción
Los medicamentos psicoterapéuticos — también llamados medicamentos psiquiátricos — se recetan para ayudar a manejar los síntomas de afecciones de salud mental como depresión, ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia, TDAH y otras. Estos medicamentos funcionan influyendo en los sistemas de neurotransmisores del cerebro que regulan el estado de ánimo, el pensamiento, la energía y el comportamiento. A menudo se usan en combinación con psicoterapia y cambios en el estilo de vida para obtener los resultados de tratamiento más integrales.
Categorías principales
Las principales clases de medicamentos psicoterapéuticos incluyen: antidepresivos (ISRS, IRSN, tricíclicos, IMAO) usados para depresión, ansiedad, TOC y TEPT; estabilizadores del estado de ánimo (como litio y valproato) usados principalmente para el trastorno bipolar; antipsicóticos (típicos y atípicos) usados para psicosis, trastorno bipolar y como complementos para la depresión; ansiolíticos (incluidos buspirona y benzodiazepinas) usados para ansiedad y pánico; y estimulantes y no estimulantes usados para el TDAH.
Cómo funcionan
Diferentes clases de medicamentos actúan sobre diferentes sistemas de neurotransmisores. Los ISRS y los IRSN aumentan la disponibilidad de serotonina y norepinefrina en las sinapsis del cerebro, mejorando la regulación del estado de ánimo. Los estabilizadores del estado de ánimo modulan la actividad eléctrica y el equilibrio de los neurotransmisores para prevenir episodios maníacos y depresivos. Los antipsicóticos bloquean principalmente los receptores de dopamina para reducir los síntomas psicóticos. Los estimulantes aumentan la dopamina y la norepinefrina en la corteza prefrontal para mejorar la atención y el control de los impulsos. La mayoría de los medicamentos psiquiátricos requieren varias semanas para alcanzar su efecto terapéutico completo.
Consideraciones para su uso
Los medicamentos psiquiátricos se recetan con base en una evaluación cuidadosa del diagnóstico del paciente, la gravedad de los síntomas, los antecedentes médicos, otros medicamentos y factores individuales. Encontrar el medicamento y la dosis adecuados a menudo requiere un período de ajuste. Los efectos secundarios varían según la clase de medicamento y la persona. Los pacientes nunca deben suspender los medicamentos psiquiátricos de forma abrupta sin consultar a su proveedor, ya que la suspensión puede causar síntomas de abstinencia o recaída de los síntomas.
Cómo trabajar con su proveedor
El manejo de medicamentos es más eficaz cuando es un proceso colaborativo entre el paciente y el proveedor. Se anima a los pacientes a compartir con su proveedor todos los medicamentos, suplementos y sustancias que consumen actualmente; informar los efectos secundarios de inmediato; tomar los medicamentos según lo recetado; y tener citas de seguimiento regulares para monitorear el progreso y ajustar el tratamiento según sea necesario. Las preguntas sobre cualquier aspecto de un medicamento recetado siempre deben dirigirse al clínico que lo recetó o al farmacéutico.
Esta información tiene fines únicamente educativos e informativos. No debe usarse en lugar de una consulta o examen individual ni reemplazar el consejo de su profesional de la salud, y no debe utilizarse para determinar un diagnóstico o un curso de tratamiento.