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Introducción

La apnea del sueño es un trastorno del sueño común y grave en el que la respiración se detiene y reinicia repetidamente durante el sueño, lo que interrumpe la calidad del sueño y reduce el suministro de oxígeno al cerebro y al cuerpo. La forma más prevalente, la apnea obstructiva del sueño (AOS), ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y bloquean las vías respiratorias. La apnea del sueño no tratada se asocia con riesgos significativos para la salud, incluidos enfermedades cardiovasculares, trastornos metabólicos y empeoramiento de afecciones de salud mental como depresión, ansiedad y TDAH.

Causas

La apnea obstructiva del sueño es causada por factores físicos que estrechan o colapsan las vías respiratorias superiores durante el sueño, incluidos el exceso de peso (particularmente alrededor del cuello), amígdalas o adenoides agrandadas, características anatómicas como una mandíbula retraída y la pérdida del tono muscular durante el sueño profundo. Los factores de riesgo incluyen obesidad, sexo masculino, edad avanzada, antecedentes familiares, consumo de alcohol y tabaquismo. La apnea central del sueño, una forma menos común, resulta de que el cerebro no envía señales adecuadas a los músculos respiratorios.

Síntomas

Los síntomas comunes incluyen ronquidos fuertes, jadeos o asfixia durante el sueño (a menudo reportados por la pareja de cama), despertares abruptos, dolores de cabeza matutinos, sequedad de boca, somnolencia diurna excesiva, dificultad para concentrarse, irritabilidad y alteraciones del estado de ánimo. Muchas personas con apnea del sueño no son conscientes de las interrupciones respiratorias nocturnas y se presentan principalmente con fatiga diurna, problemas cognitivos o síntomas del estado de ánimo que inicialmente pueden sugerir una causa psiquiátrica.

Diagnóstico

El diagnóstico generalmente implica un estudio del sueño durante la noche, ya sea en un laboratorio del sueño (polisomnografía) o en casa utilizando un dispositivo de monitoreo portátil. La gravedad de la apnea del sueño se mide mediante el índice de apnea-hipopnea (IAH), que cuenta el número de interrupciones respiratorias por hora de sueño. Un médico de atención primaria o un especialista en sueño generalmente coordina la evaluación, aunque la derivación de un proveedor de salud mental es común cuando se sospecha que la apnea del sueño contribuye a los síntomas psiquiátricos.

Tratamiento

La terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) es el tratamiento más eficaz y ampliamente utilizado para la AOS moderada a grave, ya que administra un flujo constante de aire para mantener las vías respiratorias abiertas durante el sueño. Las alternativas incluyen aparatos orales que reposicionan la mandíbula, terapia posicional, pérdida de peso y, en algunos casos, intervenciones quirúrgicas. El tratamiento de la apnea del sueño a menudo resulta en mejoras significativas en el estado de ánimo, la cognición, la energía y la calidad de vida, y puede reducir la gravedad de las afecciones psiquiátricas concurrentes.

Esta información tiene fines únicamente educativos e informativos. No debe usarse en lugar de una consulta o examen individual ni reemplazar el consejo de su profesional de la salud, y no debe utilizarse para determinar un diagnóstico o un curso de tratamiento.